• Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 53 Núm. 96 (2019)

    Mujeres en las ciencias

    “Aunque yo soy una niña y sé que es imposible ir al espacio...”. Así comenzaba una de las tantas cartas que el astronauta estadounidense John Glenn recibió a principios de los años sesenta. La humanidad se abría al espacio, pero el ambiente sociocultural del momento hacía que las niñas estuvieran programadas para apuntarle al pájaro azul de sus sueños sin siquiera dejarlo levantar el vuelo.

    A pesar de que persiste una brecha entre los hombres y las mujeres que acceden hoy a la práctica de las ciencias, tanto en las exactas como en las humanas, las cosas han cambiado. Las estadísticas muestran que cada vez más mujeres “cabeciduras y brillantes” hacen investigación. De acuerdo con un informe publicado en 2011 por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en Latinoamérica el 46% de los investigadores son mujeres, si bien en la mayoría de países los hombres siguen dominando en la investigación de las ciencias exactas, incluidas la astronomía, la física y la química. Cabe conjeturar que, aunque cada vez hay más mujeres estudiando carreras de posgrado, su tasa de retención en el campo de la ciencia disminuye a medida que avanza su carrera, y las que llegan a destacarse en ciencia y tecnología son más bien pocas.

    ¿Qué ejemplos hay de mujeres exitosas y destacadas en investigación en diversos campos de las ciencias exactas en Colombia? Esa pregunta nos llevó a editar este número del Boletín Cultural y Bibliográfico que reúne las historias de seis mujeres científicas. Los perfiles que presentamos dan cuenta del compromiso y la disciplina requeridos para alcanzar los niveles más altos en el ejercicio de una profesión. La vida de todas estas mujeres es memorable y esperamos que sirva de inspiración para que más jóvenes emprendan el camino de la investigación.

    Abrimos el número con un texto de la reportera científica Lisbeth Fog Corradine, sobre la carrera de la microbióloga antioqueña Ángela Restrepo, quien dedicó su vida a estudiar el misterioso hongo que genera una enfermedad similar a la tuberculosis: la paracoccidioidomicosis.

    Continuamos con un artículo de Ángela Posada-Swafford, reconocida periodista de ciencia que, además de ser la editora invitada en este número, nos cuenta sobre el trabajo que la joven astrofísica Paola Pinilla ha desarrollado para comprender cómo se forman los planetas en el sistema solar.

    El periodista Carlos Urrego nos guía por el periplo que representa la carrera científica de la epidemióloga Nubia Muñoz, sin duda una mujer perseverante que, gracias a su excelencia y disciplina, alcanzó importantes logros al entender las causas de algunos tipos de cáncer, en especial el de cuello uterino, y al desarrollar una vacuna eficiente para prevenir esta enfermedad.

    El cuarto artículo, a cargo de la periodista y escritora Amira Abultaif, presenta a la genetista Helena Groot, quien por más de tres décadas ha estado al frente del Laboratorio de Genética Humana de la Universidad de los Andes, dedicando parte de su carrera a la educación y a cultivar el potencial de sus estudiantes.

    Pablo Correa, periodista y editor de ciencia, nos cuenta la historia de Marta Lucía Tamayo, una mujer apasionada por estudiar las enfermedades genéticas y por la literatura. Precisamente una de estas enfermedades, que la ha aquejado desde niña y que ella misma se diagnosticó, fue su fortaleza y bastión para dedicar parte de su vida a apoyar familias con “desventajas”, como ella prefiere llamarlas.

    Cerramos la edición con un texto de la periodista científica Estefanía Fajardo De la Espriella sobre la vida de la bióloga y botánica María Cristina Martínez, directora del Departamento de Química y Botánica de la Universidad del Norte en Barranquilla. Una mujer de plantas, laboratorios y salidas de campo, que dedica sus días a descubrir nuevas especies.

    Agradecemos especialmente a estas mujeres y a sus familias por haber permitido a los periodistas entrar en sus espacios privados y en sus entornos de trabajo, y por facilitarnos parte del material gráfico para ilustrar la edición.

  • Portada Boletín Cultural y Bibliográfico número 95 Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 52 Núm. 95 (2018)

    El humor en la prensa colombiana

    Aunque Colombia ha tenido una significativa tradición en todas las modalidades del humor —político y de costumbres—, no hay estudios completos que recojan ese legado. Mientras otros países hispanohablantes tienen antologías del panfleto y de la sátira, aquí no existe nada parecido. Se ha estudiado el género de la caricatura y hay excelentes investigaciones sobre humor gráfico, de las que el Banco de la República ha sido importante divulgador, pero no existe realmente una recopilación amplia y completa; su ausencia hace evidente que hay carencias en la revisión del humor escrito en prensa, que es fuente imprescindible para la historia. Por esta razón, el presente número del Boletín Cultural y Bibliográfico se dedica exclusivamente a esta indagación, recordando lo que decía el Indio Uribe: “El escritor debe aventurar por su cuenta aunque sean disparates, que suelen ser el principio de las verdades”.

    Este número del Boletín ofrece una mirada panorámica al humor en la prensa escrita colombiana desde el siglo XIX hasta el presente, teniendo en cuenta la evolución de los géneros en los que circuló tanto el humor político como el de situaciones y costumbres, así como los temas recurrentes entre los autores de estos géneros, quienes conocían a fondo la naturaleza de las emociones de sus lectores.

    Y aunque los mecanismos del humor son universales, adopta sus peculiares rasgos de identidad según la cultura donde se incuba y se divulga. Por ello, los lectores encontrarán la caracterización del humor tanto en la capital del país como en otras regiones, con las figuras más representativas y las publicaciones que son referentes en nuestra prensa. En ellas se constata que además de entretener a los lectores, han ejercido eficaz y penetrante crítica sociopolítica, usualmente desde el periodismo de opinión con artículos que no siempre producen risa porque el humor es un asunto serio.

    El número abre con un artículo de la editora invitada, Maryluz Vallejo, en coautoría con Annie Gómez, titulado “Animales y otras especies del humor satírico en la prensa del siglo XIX”, que indaga en los orígenes de la prensa satírica en la naciente república donde casi todas las hojas y periódicos que circularon fueron censurados y sus directores multados, enviados a la cárcel o al exilio. Arranca con los pasquines del padre Margallo y sigue con otros géneros que van escalando en veneno y provocación, bajo el común artificio del zoomorfismo reconocible en las cabeceras de las publicaciones. El humor circula empaquetado en panfletos, parodias en fábula, versos, ensaladillas, epigramas y camafeos o retratos instantáneos.

    En el segundo artículo, “Genealogía del humor cachaco”, Eduardo Arias recoge los principales referentes del humor bogotano desde los años setenta del siglo XX. De paso, rinde homenaje a sus maestros —Castillo Gómez, Klim, el ya casi olvidado Hernando Martínez Rueda “Martinón” y Samper Pizano— para concluir con sus propios aportes y los de Karl Troller a esta corriente de humor político en libros y revistas como la desopilante Chapinero.

    Esta memoria reciente del humor santafereño se complementa con “Los imprescindibles del humor bogotano”, que presenta los perfiles de Lucas Caballero Calderón, “Klim”, por María Teresa Ronderos; de Alfonso Castillo Gómez, revisitado por Simón Samper, y de Ricardo Arbeláez Posada, “el Loco Arbeláez”, desempolvado por su nieto Felipe Salazar Arbeláez.

    En un sexto texto encontramos “El humor que da la tierrita”, en el que Wilmar Vera desgrana el llamado “humor maicero” (mote de Samper Pizano) caracterizado por el repentismo, el doble sentido y la chanza con exageración. Se remonta a uno de sus pioneros de mediados del siglo XIX, Juan de Dios Restrepo, “Emiro Kastos”, y pasa por los colaboradores de El Bateo, el semanario satírico más longevo, sin olvidar a los otros paisas del Viejo Caldas, como el imbatible costumbrista Rafael Arango Villegas.

    Cierra el número Ramón Illán Bacca con “El humor que se mece en la hamaca del Caribe”. Allí aborda, desde el periodismo y la literatura, esos chispazos del lenguaje costeño que el propio Bacca domina con insuperable gracia madurada en más de ochenta años.

    Agradecemos a los medios, instituciones y autores que facilitaron parte del material gráfico para ilustrar esta edición.

  • Portada Boletín Cultural y Bibliográfico número 94 Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 52 Núm. 94 (2018)

    Imprenta, prensa popular y trabajadores (1850-1950)

    El período comprendido entre 1850 y 1950 es la edad de oro de la prensa popular en Colombia. Con este apelativo se alude a diversos tipos de prensa, que incluyen la generada por artesanos y obreros, así como la de sectores vinculados a corrientes políticas de corte liberal-radical como el gaitanismo, el socialismo y el comunismo. Con diversos propósitos gremiales y políticos, esta prensa se desarrolló sobre una creencia común: la palabra escrita dignifica e ilumina, saca de la ignorancia y dota de elementos de juicio a sus destinatarios, para que trabajen por ideales que beneficien a la humanidad. La imprenta era vista en ese momento como un faro de libertad, justicia y emancipación, en la medida en que dejaba de ser monopolizada por las clases dominantes y se convertía en un instrumento de lucha de las clases marginales.

    Para operar la imprenta fue necesaria la labor de trabajadores manuales, con sus habilidades específicas. El saber técnico que desarrollaron impulsó el salto de muchos de ellos al ámbito intelectual y cultural, llevándolos a convertirse en dirigentes gremiales de sindicatos, asociaciones obreras y artesanales, o en líderes políticos y luchadores populares.

    Este número del Boletín Cultural y Bibliográfico esboza una pequeña muestra del protagonismo de la imprenta, la prensa popular y los trabajadores en Colombia, a través de cinco artículos. Para comenzar, Ana María Joven Bonelo se detiene a analizar las características de la prensa artesanal que se opuso a la Regeneración.

    En su artículo “Los amigos del pueblo: artesanado y prensa durante la Regeneración” plantea que, pese a las divisiones internas entre los artesanos, propiciadas por el proyecto regenerador, siguió existiendo una prensa artesanal de oposición que se sustentaba en la defensa de la democracia y de los ideales de la Revolución francesa, y que tuvo entre sus consecuencias la persecución bajo el régimen conservador de fines del siglo XIX.

    El segundo artículo, a cargo de Francisco Javier Flórez Bolívar, se ocupa de estudiar las características que asumió la prensa popular en Cartagena entre 1910 y 1930. En su texto, “Opino, luego existo: prensa artesanal/obrera, raza y ciudadanía en Cartagena, 1910-1930”, destaca el papel que cumplió la prensa en la defensa de los derechos de los trabajadores como ciudadanos de la República de Colombia, y resalta el rol de artesanos negros y mulatos en la edición de periódicos en Cartagena. Estos actores sociales utilizaron la prensa para cuestionar las jerarquías de orden racial imperantes en la ciudad, al tiempo que defendían el derecho a educarse (ilustrarse) y mejorar sus condiciones laborales.

    A continuación, Renán Vega, editor invitado de este número, en su escrito “Intelecto socialista y dedos proletarios: imprenta, prensa popular y periodistas insumisos a principios del siglo XX”, examina los múltiples nexos que se establecieron entre la imprenta, la prensa popular y la aparición de algunos periodistas rebeldes, y muestra cómo la emergencia de esa prensa obrera estuvo ligada a la importancia que adquirían los trabajadores asalariados; con una fuerte impronta artesanal, vinculada a la herencia cultural del entramado artesanal-radical, que venía desde la segunda mitad del siglo XIX. Flórez destaca la importancia que los artesanos le atribuían a la imprenta como un faro de ilustración y de liberación, al permitir a los sectores populares el acceso al conocimiento.

    En el siguiente artículo, “La revolución de papel: prensa comunista en la década de 1930”, Luz Ángela Núñez Espinel muestra cómo los comunistas colombianos veían en la prensa un instrumento de educación y concientización política, y un “organizador colectivo del partido”. Sobresale en este tipo de prensa la formación del imaginario comunista, con sus símbolos y referentes históricos, conceptuales y programáticos.

    Por último, Adriana Rodríguez Franco, en “El diario del pueblo gaitanista: Jornada (1944-1949)”, analiza la trayectoria de esta publicación que durante varios años difundió el ideario político de Jorge Eliécer Gaitán, cuya época de crecimiento y esplendor se prolongó hasta el 9 de abril de 1948, para luego languidecer y finalmente desaparecer tras el fin de la dictadura militar de Rojas Pinilla en 1957. Sobresale el recuento de la importancia que el líder liberal le asignaba a la prensa como difusora de su proyecto político, a la vez que contrarrestaba el silencio y la tergiversación a los que la “gran prensa” lo sometía.

    El material gráfico que acompaña esta edición corresponde en gran medida a la reproducción de portadas o páginas interiores de las fuentes primarias consultadas para la elaboración de los artículos. Las colecciones originales de la mayoría de periódicos consultados se encuentran disponibles en la Biblioteca Nacional de Colombia y buena parte de estas ha sido reproducida por la Biblioteca Luis Ángel Arango. Debido al estado de conservación de los documentos originales y a los procesos de digitalización de estos materiales, no fue posible recuperar algunos datos para las referencias bibliográficas de los periódicos citados.

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 51 Núm. 93 (2017)

    La juventud del siglo XX

    “Juventud, divino tesoro”. Con ese verso de Rubén Darío, suelen expresar las personas mayores la nostalgia de un momento en el que la utopía parecía posible. Todas las generaciones han sido jóvenes, pero algunas, quedaron en la memoria colectiva, como protagonistas de cambios visibles para toda la sociedad, por lo que hicieron en esos años. Es el caso de la juventud colombiana de gran parte del siglo veinte, cuando coyunturas mundiales y locales la llevaron a escenarios de participación cargados de símbolos que se han hecho icónicos y nos siguen acompañando como imagen atemporal de una fuerza transformadora.

    Es claro que movimientos sociales, partidos políticos, coyunturas culturales y económicas mediaron esa imagen y se articularon para que esos jóvenes fueran agentes de cambio, desafiaran los temores y alimentaran las esperanzas del resto de la sociedad. Sobre la juventud colombiana y su contexto en los años cincuenta, sesenta y setenta del siglo XX, reflexiona este número del Boletín Cultural y Bibliográfico.

    Presentamos a los lectores cuatro artículos que son apenas el inicio de una investigación que reclama mayor profundidad y está por escribirse. Este boletín deja en realidad más interrogantes que respuestas sobre el impacto de estas generaciones de jóvenes en las transformaciones sociales del siglo pasado.

    Empezamos con Una mirada al movimiento estudiantil colombiano. 1954-1978, de Absalón Jiménez Becerra, artículo que revisa la participación del estudiantado que decidió tomarse la palabra y las calles para exigir mejores condiciones en las universidades públicas y privadas. En seguida, nos adentramos en la música como elemento que cohesionó y dio vitalidad a la juventud de los años sesenta y setenta. Este es el tema del artículo Rock and roll en Colombia: el impacto de una generación en la transformación cultural del país en el siglo XX, de Carlos Arturo Reina Rodríguez, editor invitado de este número.

    Andrés Arias da una mirada a la relación arte-juventud en su artículo Política y vanguardia. La juventud colombiana en las artes plásticas de los años sesenta y setenta y cierra el boletín Jorge Humberto Ruiz Patiño, quien explora en su escrito Juventud y deporte en Colombia en la primera mitad del siglo XX los orígenes de la práctica deportiva en el país y su significado, en contraste con los escenarios de transformación cultural de la época.

    Las imágenes que ilustran este número del Boletín Cultural y Bibliográfico pertenecen en su mayoría a colecciones del Banco de la República que pueden consultarse en la Sala de Libros Raros y Manuscritos y a fondos públicos y privados que nos facilitaron material para su publicación.

     

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 51 Núm. 92 (2017)

    El coleccionismo privado y la preservación del patrimonio cultural

    Esta nueva edición del Boletín Cultural y Bibliográfico está dedicada al coleccionismo privado. Presentamos a los lectores cinco artículos que permiten aproximarse a las principales bibliotecas privadas en Colombia, en especial, las creadas entre finales del siglo XIX y finales del siglo XX. Estos acervos trascienden la recuperación de títulos y ejemplares comunes o técnicos, el territorio del coleccionismo especializado de manuscritos, ediciones especiales, documentos raros pertenecientes a temáticas específicas, y reflejan modos de pensar de una época, situaciones políticas y sociales del país y del mundo. El primer artículo es de Mario Jursich, quien se sumerge en el estudio de la historia de Hans Ungar, su biblioteca y archivo privado, conformado por más de 20.000 volúmenes. Un tesoro aún inexplorado, preservado y gestionado por los herederos del bibliófilo austriaco, que encierra una historia fascinante sobre un capítulo concreto de la inmigración a Colombia.

    A continuación, el lector encontrará un texto sobre la biblioteca de Rufino José Cuervo, conformada durante el siglo XIX. Se consideró la biblioteca privada más importante de Colombia por aquella época. Camilo Páez Jaramillo nos presenta detalles de su conformación y algunas hipótesis interesantes sobre cómo la forjó el filólogo colombiano. El recorrido continúa con Halim Badawi, editor invitado para este número del Boletín, quien examina los casos de las bibliotecas privadas de Bernardo Men del y de Emiliano Díaz del Castillo. La primera, importante para los estudios latinoamericanos, formada en nuestro país entre 1928 y 1952. La segunda, un archivo histórico creado en Pasto y adquirido recientemente por el Banco de la República.

    En seguida, un artículo de Francia Elena Goenaga sobre la biblioteca de Nicolás Gómez Dávila, ampliamente investigada en varios países, incluido el nuestro. Se trata, tal vez, de la biblioteca más importante del último medio siglo en Colombia. Con una mirada nueva, plantea que la biblioteca Gómez Dávila es un cronotopo, el cruce espacio-temporal perfecto, y que es a la vez dos bibliotecas: una explícita y otra implícita.

    Cerramos la edición con una aproximación a las bibliotecas de la Iglesia, en especial, las del clero secular en Bogotá durante el siglo XIX. Las examina Andrés Camilo Moreno Bogoya, quien visibiliza algunas colecciones que han pasado inadvertidas como fuentes importantes de conocimiento. Las imágenes que ilustran este número del Boletín Cultural y Bibliográfico, pertenecen en su mayoría a cada uno de los fondos y bibliotecas de los herederos, gestores o propietarios de las colecciones. Agradecemos habernos facilitado la toma de fotografías y su labor de preservación de los archivos familiares e institucionales.

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 50 Núm. 91 (2016)

    Las aves: un patrimonio natural y cultural

    Abrimos el Boletín núm. 91 con un texto de Daniel Uribe Restrepo, quien hace una difícil labor en la selección de algunas de las aves más emblemáticas del Eje Cafetero a partir de criterios de conservación, como eje principal de reconocimiento, que hace posible entender el gran valor de las aves en nuestro patrimonio y que con sus extraordinarias fotografías nos facilita apreciar la belleza y variedad de las especies en peligro de extinción.

    El siguiente artículo, a cargo de Luis German Naranjo, permite comprender que el nivel de estudio de las aves al que se ha llegado en Colombia se debe al trabajo continuo de observación de aves, a la constitución de redes y a la dedicación de eternos pajareros que recorren el país en busca de cada una de las especies. Esta tradición e historia de la pasión por los pájaros se resalta también en el escrito de Sergio Córdoba Córdoba sobre la ilustración de aves, su comunicación y difusión, en el cual queda claro que aunque hay múltiples publicaciones y guías sobre aves, de interés para diferentes públicos, aún falta mucho por explorar y descubrir.

    La exploración continúa con un artículo de Andrés Manrique que muestra cómo estas aves observadas y dibujadas cientos de años atrás se posan de vez en cuando en novelas y poemas de la literatura colombiana, convirtiéndose en referentes inolvidables de nuestra cultura.

    En seguida, el artículo de Natalia Ruiz, editora invitada en esta edición, recuerda que la vida de las aves es menos idílica y más compleja de lo que parece, que su majestuosa belleza, a la vez que las exhibe como pareja, las expone como presa, y que sus múltiples interacciones las convierten en actores fundamentales de cualquier ecosistema.

    El recorrido termina con dos entrevistas de Carlos Augusto Jaramillo a unos personajes particulares, consagrados al cuidado de colibríes y gralarias en reservas naturales de la  región, para hacer visible el inmenso amor por los pájaros y por el paisaje que los rodea, con la arraigada convicción de protegerlos y preservarlos como nuestro patrimonio natural y cultural. A lo largo de la edición hay un canto al unísono: el reconocimiento de las aves, la importancia de su estudio y la urgencia por conservarlas.
  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 50 Núm. 90 (2016)

    El mar en mapas

    De esta manera, desde diferentes perspectivas, los artículos hacen acercamientos a los espacios costeros y marinos. En primer lugar, Camilo Domínguez Ossa escribe acerca de la historia de la navegación, desde las tradiciones de los árabes y judíos en la náutica ibérica, hasta los avances técnicos en la ingeniería naval de los siglos XV y XIX.

    Por otra parte, la editora invitada de este número, Nara Fuentes Crispín, analiza la documentación histórica y cartográfica de la coyuntura conocida como descubrimiento del Mar del Sur, muestra una insospechada imagen del río Atrato y establece una relación con las representaciones de los ríos de oro africanos como el Nilo o el Senegal.

    En el tercer artículo Luis Horacio López Domínguez analiza la situación geopolítica de nuestro país, privilegiada en América, y muestra las gestiones de los diplomáticos neogranadinos en las negociaciones con América y Europa que condujeron al reconocimiento de la República de Colombia por los estados e imperios del siglo XIX.

    De paso, aclara estereotipos y lugares comunes de la historia diplomática colombiana de la primera mitad del siglo XIX. Asimismo, Pilar del Campo Hernán, Directora técnica del Archivo del Museo Naval de Madrid (España). Destaca algunas de las expediciones marítimo-científicas, como la de Malaspina y la exploración del estrecho de Magallanes, realizadas por la Armada española durante los siglos XVII y XIX en desarrollo de su programa de reformas político-administrativas, las cuales transformaron para siempre la relación imperial con los territorios de ultramar y dejaron un importante acervo documental. Cierra la edición un artículo de la historiadora Adelaida Sourdis Nájera, quien explica de manera pedagógica la evolución histórica del territorio del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 49 Núm. 89 (2015)

    Frontera y cultura: Misiones en Colombia

    En años recientes ha crecido el interés por estudiar las misiones, entre otras razones por el protagonismo que los fenómenos religiosos vienen cobrando en el mundo actual. Inspirados en nuevas corrientes de la historia y de la antropología, los investigadores van más allá del análisis puramente religioso y tienen en cuenta la participación de la sociedad civil y las especificidades de los institutos misioneros, de las etnias y comunidades objeto de la misión. Además de documentar el cambio de la presencia misionera en las creencias, evalúan el impacto en el lenguaje, la organización social y la cultura material. Prácticas alimenticias, atuendo, normas de higiene y arreglo personal, noción del tiempo, rutinas cotidianas, actividades productivas, construcción de viviendas, formas de esparcimiento, crianza de los hijos: las misiones todo lo alteran, hasta los mismos misioneros cambian en el proceso.

    El mundo cristiano ha presenciado varias oleadas misioneras: entre ellas, una en Europa del siglo xi al xiii, otra al lejano oriente entre los siglos xvi y xvii, contemporánea de la enviada después del descubrimiento de América, continente que luego sería escenario de un resurgimiento evangelizador adicional entre el cuarto final del siglo xix y mediados del xx. Ya más cerca de nuestra época, varias nuevas iglesias cosechadas en este continente crecen incluso por fuera de sus países de origen.

    Dentro del catolicismo, Colombia respondió tardíamente a las exhortaciones decimonónicas del Vaticano sobre la conquista de almas, pero participó de lleno en la siguiente fase evangelizadora, alentada por las encíclicas de Pío X (Lacrimabili Statu Indorum, 1912), Benedicto XV (Maximun Illud, 1919) y Pío XI, el “papa de las Misiones” (Rerum Ecclesiae, 1926). El empeño por convertir a los nativos coincidió con el afán del Estado colombiano de incorporar a la nación extensas zonas de frontera y, a raíz de la Guerra Fría, con la expansión mundial de otras vertientes del cristianismo. Organizaciones protestantes estadounidenses como el célebre Instituto Lingüístico de Verano (ilv) y la Misión Nuevas Tribus –hoy Iglesia Cristiana Nuevos Horizontes– se unieron a la cruzada. A partir de la segunda mitad del siglo xx, algunas nuevas religiones surgidas en el continente, varias de corte mesiánico como la Asociación Evangélica de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal, de origen peruano, se han sumado a la tarea de buscar fieles.

    Este número del Boletín Cultural y Bibliográfico presenta aspectos de la historia de varios grupos misioneros activos en el país desde fines del siglo xix. Labor polémica en muchos sentidos, entre otros por la paradoja que implicó el que un Estado ausente en los vastos y agrestes territorios fronterizos les delegara a grupos mayoritariamente extranjeros la tarea de inculcar a los nativos el sentido de pertenencia a la nación.

    Augusto Javier Gómez López abre la edición mostrándonos cómo el Estado colombiano y las autoridades civiles regionales se hicieron los sordos ante el clamor sobre las “arbitrariedades”, “atropellos” y “despojos de las tierras indígenas” cometidas por la misión capuchina en el Putumayo. La invasión de la Casa Arana (Perú) hizo que pesara más el  temor a perder otra parte del territorio nacional, pues el país aún lamentaba lo sucedido con el istmo de Panamá en 1903.

    A continuación, Aída Cecilia Gálvez Abadía explora una faceta novedosa en el mundo de las misiones: la rica documentación alusiva a la propaganda misionera de los Carmelitas Descalzos, en mensajes marcados por la retórica del padecimiento. El “dolor como moneda  de cambio” resultó una hábil estrategia con miras a recaudar fondos y vocaciones para convertir a los pobladores de la inhóspita Prefectura Apostólica de Urabá (Antioquia).

    Juan Felipe Córdoba Restrepo examina las misiones católicas en femenino a partir de tres casos de la primera mitad del siglo xx: el de las misioneras de la Madre Laura, las “indomables misioneras cabras”, una congregación fundada en Colombia por ella, una joven maestra pueblerina, y otros casos menos conocidos, en parte, por la escasa documentación disponible, el de las Carmelitas Misioneras y el de las Terciarias Capuchinas. Estas dos congregaciones, de origen español y fundadas por frailes, fueron traídas al país para apoyar a sus contrapartes masculinas en misiones dirigidas por ellos, las carmelitas en Urabá, las capuchinas en la Sierra Nevada de Santa Marta y La Guajira.

    Gabriel Cabrera Becerra combina la historia y la antropología para mostrar setenta años de presencia en el Vaupés de la Misión Nuevas Tribus, con el trasfondo de la catequesis encubierta que adelantó el Instituto Lingüístico de Verano. Evalúa el impacto del proselitismo de estas organizaciones protestantes estadounidenses entre los grupos étnicos locales. Resalta la figura de la emblemática Sofía Müller, de Nuevas Tribus, a quien el etnobotánico Richard E. Schultes conoció en la selva. Ella “hizo lo posible por reclutarlo, sosteniendo que cualquiera que conociera la selva como él debía estar salvando almas y no plantas” [citado por Wade Davis, El río. Exploraciones y descubrimientos en la selva amazónica, Bogotá, 2004, pág. 484].

    Para terminar, Lucía Eufemia Meneses Lucumí trae a colación el inusitado crecimiento de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal. Esta nueva iglesia, una más de la cosecha del siglo xx en América Latina, le fue “revelada” en 1958 a un zapatero peruano en Chanchamayo, y desde el decenio de 1980 goza de gran aceptación entre colonos y campesinos indígenas y afrocolombianos del sur del país. Su doctrina ordena “cumplir los mandamientos de la Ley de Dios, participar de la política electoral y la dedicación a la agricultura” y concibe la Amazonia como antesala de la “tierra prometida”.

    El material visual proviene de las fuentes consultadas por los autores invitados y por el equipo editorial del Boletín. Una parte de las imágenes son viejas fotografías apenas conocidas en nuestro medio, de gran valor documental a pesar de la baja calidad técnica de las reproducciones, pues así figuran en las revistas y publicaciones en las que circularon originalmente.

    El Boletín agradece a las Hermanas Misioneras de la Madre Laura (Dirección Provincial, Bogotá), a las Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia, Provincia Sagrado Corazón (Casa Provincial, Bogotá), a los Padres Carmelitas Descalzos (Casa Provincial, Bogotá) y a Esther Zuluaga por autorizar el uso del material gráfico que conservan en sus archivos y que complementan este Boletín.

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 49 Núm. 88 (2015)

    Circuitos musicales colombianos: Tránsitos entre la región y el mundo

    Colombia, un país culturalmente diverso, es hoy escenario de una práctica  musical que desafía las nociones de permanencia y tradición. Repertorios surgidos en la entraña de las comunidades, se acomodan, modifican y adaptan a nuevos usos de consumo y mercado, entrando a escenarios globales en contrapunto con otras tradiciones y sonoridades.

    En estos rumbos, la movilidad tecnológica potencia la difusión generando nuevos espacios de creación, divulgación  y mercado de la música. Algunos  creadores se insertan en las prácticas  de la industria musical, mientras que otros  crean  sus propios  circuitos  de producción y difusión. El público completa el circuito generando a su vez nuevas formas de recibir, valorar y apropiarse de la producción local. Este Boletín Cultural y Bibliográfico surge de la idea de revisar lo que ha ocurrido con lo que llamamos “repertorios de música tradicional” en contextos urbanos e internacionales. En su conjunto, los artículos reunidos revisan el recorrido desde la producción tradicional local hasta el ámbito de lo comercial-internacional y exploran, desde diferentes perspectivas, repertorios musicales colombianos insertos  en las dinámicas  de movilidad  y transformación.

    La profesora Martha Enna  Rodríguez, editora invitada, abre este número presentando un panorama de obras y creadores que han vivido diferentes exilios y buscan mantener en sus obras  los símbolos  comunes. A continuación, el músico y politólogo Petrit  Baquero aborda la producción musical de cuatro  artistas  reconocidos que se apoyan en la inmensa  riqueza  de la música tradicional para  encontrar los caminos de su creación  y generar identidad local y nacional. El músico y productor Alejandro Mejía, continúa con un análisis de la presencia y consolidación de repertorios y artistas  colombianos en los sistemas internacionales de circulación de la música, a partir de dos casos emblemáticos.

    Por último, la compositora y profesora Ana María Romano analiza con ejemplos específicos el papel de Internet en el acceso tanto a los productos artísticos, como a sus procesos de realización y las implicaciones de esta comunicación musical sin fronteras geográficas.

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 49 Núm. 87 (2015)

    Homenaje a la televisión colombiana

    El 13 de junio de 2014 la televisión colombiana cumplió sesenta años desde su primera emisión; la celebración coincidió, además, con la conmemoración de los quince años de creación de los canales privados y de la muerte del reconocido periodista Jaime Garzón. Por ello, esta edición del Boletín Cultural y Bibliográfico se dedicó a la televisión colombiana, dejándole a los lectores información valiosa que sirva como punto de partida para una reflexión sobre la importancia de este medio de comunicación para la sociedad. En este número, encontrarán miradas a diferentes temas relacionados con el establecimiento de la televisión en el país, su historia, sus contradicciones y su papel determinante en la definición de nuestra identidad como colombianos.
    Abrimos el número con una entrevista a Fernando Restrepo, del periodista y escritor Andrés Arias, quien relata los pormenores de la llegada de la televisión a Colombia y destaca el esfuerzo y dedicación que pusieron en esta empresa “los Fernandos”: Restrepo y Gómez Agudelo, para que en 1954 se realizara la primera emisión de televisión durante el gobierno del general Gustavo Rojas Pinilla.
    El periodista Javier Darío Restrepo hace una reflexión sobre la llegada de la televisión al país y señala los obstáculos para que este medio sirviera para educar y fortalecer la democracia.

    Paula Arenas, editora invitada para este número, analiza cuál es el modelo colombiano de la televisión pública, presenta su historia, sus fortalezas y debilidades y, sobre todo, pone de manifiesto cuál es la responsabilidad que diferentes actores e instituciones deberían tener frente a la televisión pública, como un medio para educar y formar a los ciudadanos.
    En los dos artículos finales, el profesor y crítico de televisión Omar Rincón documenta la influencia de la televisión en definirnos como país y cómo a través de las telenovelas y
    otras series de televisión se ha forjado buena parte de la identidad colombiana. También, el papel de los héroes y personajes de la televisión cuando nos representan, resumen
    e identifican como nación. Su otro texto es una semblanza donde expone los aportes y contribuciones de los directores emblemáticos en la construcción de una televisión “a la
    colombiana”.
    El Boletín agradece a Álvaro Garzón Marthá por el uso de su archivo de negativos de Luis Alberto Acuña Casas; al Museo Nacional de Colombia por las fotografías de Fernando Gómez Agudelo, que forman parte de la donación de su esposa Teresa Morales de Gómez; a Consuelo Luzardo, Carlos Muñoz y Pepe Sánchez, al Archivo Fotográfico de El Espectador, al periódico El Tiempo, a la revista Cromos, a Caracol Televisión, a la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano y a Señal Colombia.
    Consulte los números anteriores del Boletín en www.banrepcultural.org/boletin-cultural

  • Caratula Boletín 86 Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 48 Núm. 86 (2014)

    ALGUNAS MIRADAS AL LIBRO Y A LA EDICIÓN EN COLOMBIA.

    En esta ocasión el Boletín Cultural y Bibliográfico invitó a Margarita Valencia como editora para presentar temas contemporáneos de la industria editorial y del libro en Colombia y América Latina, así como una aproximación a temas históricos afines.

    Para empezar, Paula Ronderos, valiéndose de una variedad de citas, hace un comentario sobre lo que fue la censura del material escrito durante la Colonia y la fuerza de las ideas que, a pesar de dicha censura, lograron impregnar a la sociedad. Pasando a temas de actualidad se encuentra el escrito de Martín Gómez, quien reflexiona en torno a la edición independiente en Colombia y acerca de cuáles son las principales editoriales que han copado este nicho de mercado, en contrapunto con lo que sucede con los grandes grupos editoriales; a la vez, deja algunos interrogantes sobre la sostenibilidad de la “bibliodiversidad”.

    En un contexto más regional, Alberto Vicente y Silvano Gozzer hacen un resumen de la edición y distribución del libro electrónico en América Latina, en el que señalan las dificultades y el creciente mercado potencial que se abre, y la falta de claridad en la oferta de los catálogos editoriales. Juan Felipe Córdoba elabora una reflexión sobre la edición universitaria. Más que un recuento histórico, es un análisis de la relevancia de la editorial y del papel del editor en la cadena de generación del conocimiento académico, y un planteamiento sobre las necesidades imperantes para el desarrollo de la edición en la academia.

    Por su parte, Margarita Valencia realiza un recorrido sobre el papel del Estado y las instituciones en la edición y toma como ejemplo el caso del Diccionario de construcción y régimen de la lengua castellana de Rufino José Cuervo, obra que tomó más de cien años para su publicación. En su artículo deja planteadas algunas preguntas sobre el papel del Estado en la edición de textos.

    En la parte gráfica presentamos a nuestros lectores ilustraciones, viñetas, anuncios de prensa, periódicos, revistas e imágenes pertenecientes a los fondos de la Biblioteca Luis Ángel Arango.

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 48 Núm. 85 (2014)

    CELEBRANDO A GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

    Un clásico vivo. Sin duda alguna eso es Gabriel García Márquez, quien en su obra logró crear un lenguaje con nuevas palabras inconfundibles –como cuando se dice que algo es macondiano y nadie tiene que consultar el diccionario para saber a qué se refiere. Gabo es, además, un ambiente, una temperatura, una manera de hablar que los colombianos tenemos nítida en nuestra memoria colectiva. Como una invitación para que sigamos leyendo e interpretando su obra desde perspectivas nuevas y desde aquellas ya establecidas, este número del Boletín Cultural y Bibliográfico reúne artículos de críticos y escritores que se han dedicado a interpelar e interpretar al escritor y a su obra.

    Abrimos con una memoria de Gerald Martin, su biógrafo, sobre su relación de vida con el escritor. A continuación, Enrique Serrano, a quien se debe la idea y el impulso de este número, reflexiona sobre lo que significa para un escritor de una generación posterior a la de García Márquez ponerse en relación con este referente descomunal. Por su parte, Conrado Zuluaga y Margret de Oliveira hacen un delicioso recorrido sobre el español empleado por el nobel en su obra, forjado con registros usados en ambos lados del Atlántico. En tanto que Gregory Rabassa, traductor al inglés de Cien años de soledad y de otras obras de García Márquez, reflexiona sobre la aventura de trasladar el universo de Macondo a otro idioma. El artículo final es del botánico Santiago Madriñán, quien aporta un aire diferente con la “Flora de Macondo”, en el que presenta las especies de plantas mencionadas a lo largo de Cien años de soledad y que va acompañado de las ilustraciones de Eulalia de Valdenebro.

    En la parte gráfica se mezclan una serie de recursos que dan cuenta de diferentes momentos de la vida del escritor: una muestra de las fotografías que Hernán Díaz le hizo durante su vida, algunas de las cuales forman parte del archivo que preserva la Biblioteca Luis Ángel Arango; retratos de fotógrafos de renombre como Vasco Szinetar, Daniel Mordzinski, Rodrigo Moya; una selección del trabajo de realismo gráfico de Nereo López, quien muchos años antes de que Gabriel García Márquez escribiera su obra cumbre ya había registrado el mundo de Macondo. Así mismo, hay una importante contribución del archivo fotográfico de la Agencia efe, que ha documentado la vida y trayectoria de García Márquez.

    Este número es una parte fundamental de la iniciativa del Banco de la República titulada “Celebrando a Gabriel García Márquez”, que busca, a través de su red cultural, invitar al público para que siga leyendo y recordando a este mentor de la literatura universal que es Gabriel García Márquez.

    Para finalizar, una invitación: a partir de este número consulte en línea el Boletín Cultural y Bibliográfico en www.banrepcultural.org/boletin-cultural

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 47 Núm. 84 (2013)

    RIOS QUE CONSTRUYEN HISTORIA.

    EN la historia del agua existe un subcampo de estudio dedicado a las Historias de ríos, en el que se toma la corriente fluvial como criterio de definición espacial y los usos del agua como objeto primordial de investigación. Dicha investigación está asociada a una diversidad de sujetos sociales que desarrollan su vida, o parte de ella, en interacción permanente con el agua y sus alrededores.

    Las historias de ríos son una herramienta que busca profundizar en las relaciones sociedad-naturaleza, así como en las formas de reproducción social y de estructuración del poder político. Según el investigador mexicano Luis Aboites Aguilar (1888-1946), autor del libro El agua de la nación. Una historia política de México(1), “las cuencas ya no serán vistas solo como una delimitación natural sino como una construcción histórica y social".

    Con esta visión antropológica que nos plantea el concepto de "biografía de un río" se ha concebido esta edición del Boletín Cultural y Bibliográfico, que desde diferentes. enfoques y estilos nos acerca a la historia del Magdalena, Amazonas, Cauca, Ranchería y Guáitara. A lo largo de este simbólico recorrido por ríos fundacionales de la historia de Colombia, se establecen relaciones entre los cambios en el medio geográfico y los procesos sociales que van variando las funciones de los recursos hídricos además de conocer la información básica de los ríos y acercarse a las poblaciones que habitan estas cuencas.

    Este es solo el comienzo de esta caudalosa historia. El listado de nombres es extenso y de ninguna manera era posible abordarlos todos en esta publicación. A través de la Biblioteca Virtual, nos daremos• a la tarea de complementar poco a poco estas historias, muchas de las cuales ya se habrán escrito, mientras que otras apenas empiezan a documentarse.

    (1) Luis Aboites Aguilar, El agua de la naci6n. Una historia política de México, México, CIESAS. 1998.

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 46 Núm. 83 (2012)

    CONSERVACION DE LA MEMORIA:
    UNA LABOR SILENCIOSA EN LA BLAA

    CONSERVAR la memoria forma parte de la sostenibilidad de una sociedad. Bajo esta premisa, la Biblioteca Luis Angel A rango y otras dependencias del Banco de la República adquieren y reciben en donación obras de arte, manuscritos y archivos de diversa índole que enriquecen no solo sus colecciones sino también el patrimonio artístico y cultural de Colombia. La Luis Ángel Arango se ha convertido en un pilar fundamental para depositar, difundir y ayudar a que se comprenda esta memoria y se conserve la diversidad cultural.

    Entre los principios que guían la labor de conservación de la Biblioteca reviste especial importancia la responsabilidad y el compromiso de darle sostenibilidad a esta variedad de bienes culturales documentales y bibliográficos, lo cual significa que es posible disfrutarlos hoy y conservarlos para el aprovechamiento y el conocimiento de las generaciones futuras.

    Los bienes culturales patrimoniales son acervos únicos, que deben ser preservados y puestos al servicio de la población colombiana. De esta manera, la labor silenciosa y persistente de los bibliotecarios, al guardar, cuidar y curar colecciones es de carácter estratégico en el momento presente. Así mismo, en la coyuntura actual, cuando por un lado se cruza la centralidad de la memoria y por el otro el avance tecnológico, es necesario estar alertas para que la tecnología se utilice en favor de la preservación y la divulgación.

    Teniendo en cuenta lo anterior y con el propósito de divulgar entre los investigadores y el público en general algunas de las adquisiciones y donaciones recientes de la BLAA, dedicamos esta edición del Boletín Cultural y Bibliográfico a explorar los archivos fotográficos de Gumersindo Cuéllar Jiménez (Bogotá) y Otto Moll González (Cali); la colección.de arquitectura de la Fundación para la Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural Colombiano y el fondo del arquitecto español Alfredo Rodríguez Orgaz, los cuales, con sus diversos documentos y materiales, se constituyen en fuentes primarias para la investigación académica y la memoria e historia social, política, urbana y arquitectónica de nuestras ciudades.

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 46 Núm. 82 (2012)

    RADIO SUTATENZA : PUNTOS DE PARTIDA PARA UNA HISTORIA

    EN el 2008 la Biblioteca Luis Angel Arango empezó a recibir los documentos del archivo de Radio Sutatenza gracias a que Acción Cultural Popular (ACPO) decidió que ésta invaluable fuente documental para investigadores debía estar al servicio del público. La campaña de alfabetización rural masiva que entre 1947 y 1994 realizó en el país Radio Sutatenza, fue en realidad una iniciativa pedagógica y de doctrina que se convirtió en una gran industria cultural, pionera en el uso de la multimedia, referente en Latinoamérica, y cuyo archivo ofrece innumerables posibilidades para la investigación histórica.

    Lejos de pretender abarcar el significado de lo que esta empresa de educación rural fue para Colombia, este número del Boletín Cultural y Bibliográfico propone algunas aproximaciones para contextualizar dicha iniciativa e invitar a los investigadores a usar el archivo que contiene información muy diversa en diferentes formatos. En este, se encuentran no solo el audio de los programas que transmitió la emisora durante cerca de cincuenta años, también están los guiones que se usaron, la colección completa del periódico El Campesino, los discos de las Escuelas Radiofónicas y las diferentes publicaciones que se hicieron, entre otros documentos. Tal vez uno de los tesoros inesperados es la correspondencia entre los líderes campesinos que impulsaban la alfabetización en sus regiones y los funcionarios de ACPO, quienes les contestaban religiosamente las cartas. En ese intercambio epistolar hay una fuente para la historia cotidiana, de los usos y costumbres, de la forma de hablar y de escribir del campesinado colombiano. La selección de artículos busca ser solo el comienzo de otras investigaciones sobre los múltiples temas que esta historia evoca. El material gráfico que ilustra los artículos pertenece al archivo recibido por la Biblioteca. Aunque enfrentamos grandes dificultades para lograr una precisa identificación de las imágenes, el registro fotográfico que seleccionamos le permitirá al lector evidenciar la magnitud de la labor desarrollada por ACPO en sus cuarenta y siete años de actividad.

    La Biblioteca Luis Ángel Arango agradece a Germán Vallejo su empeño en hacer posible la donación del archivo y a todas las personas que lo custodiaron durante años y lo organizaron; gracias a todos ellos llega intacto a nosotros. Hilaria Gutiérrez, líder campesina que cuando todos se fueron se quedó al frente del archivo y quien ayudó a su entrega, es una de ellas. Su historia cierra este número del Boletín, porque ella, mejor que nadie, es fiel testimonio de lo que significó Radio Sutatenza para los campesinos colombianos.

     

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 46 Núm. 81 (2011)

    VIDA Y OBRA DE ERNESTO GULH NIMTZ

    Cuando se piensa en la historia de la geografía colombiana el nombre de Ernesto Guhl Nimtz sobresale, sin lugar a dudas, como una coyuntura sobre la que se articula y se da comienzo a la geografía moderna colombiana. En su formación y su vocación se mezclan características de los geógrafos empíricos del pasado y de los geógrafos técnicos y científicos que desarrollaron la disciplina para un entorno académico.

    El espíritu de los primeros, más cercano a la figura del viajero y explorador, lo impulsaba a recorrer el territorio con instrumentos y libreta en mano, lo que lo llevó a los rincones más apartados y a conocer el país palmo a palmo, sin detenerse ante ninguna distancia, aguacero o lejanía.

    El espíritu de los segundos lo traía en su maleta de inmigrante alemán y fue el que le permitió unir ese conocimiento de terreno con las ideas del habitante como verdadero creador y dinamizador del paisaje. Su curiosidad intelectual y sus conexiones con científicos diversos le permitieron hermanar humanidades y ciencias para plantear las preguntas características de la geografía humana, aquellas que llevan a transformaciones en la manera de pensar el territorio, las regiones, la equidad en el acceso a los recursos naturales y, en general, la relación de la geografía con el destino de los pueblos Así lo recuerdan sus alumnos, sus colegas, sus amigos y este número del Boletín Cultural y Bibliográfico que busca hacerle un homenaje para que se le continúe recordando como un extranjero que ayudó al país a crecer en su conocimiento de sí mismo.

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 45 Núm. 79-80 (2011)

    EDICION ESPECIAL - BALANCE BIBLIOGRÁFICO (1997 - 2010)

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 45 Núm. 78 (2008)
    Tema: Higiene y ciencias médicas en Colombia
  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 44 Núm. 76-77 (2007)
    Tema: Literatura colombiana del siglo XX
  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 44 Núm. 75 (2007)
    Tema: El Caribe colombiano en la historia de Colombia
  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 44 Núm. 74 (2007)
    Tema: Radio, fotografía y arte en Antioquia
  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 43 Núm. 73 (2006)
    Tema: Poetas colombianos del siglo XX
  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 43 Núm. 71-72 (2006)
    Tema: Industria y comercio en la historia de Colombia
  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 42 Núm. 70 (2005)
    Tema: Viajes, viajeros y medios de transporte
  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 42 Núm. 67 (2004)
    "El Mosaico", "Panida" y "Chanchito"
  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 41 Núm. 66 (2004)
    Archivos de Arquitectura en Colombia
  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 41 Núm. 65 (2004)
    Ciudad y frontera en el Nuevo Reino de Granada
  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 40 Núm. 64 (2003)
    El Museo del Oro
  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 37 Núm. 54 (2000)

    CIEN AÑOS DE LOS MIL DÍAS

    Cien años de los Mil Días es una publicación que permite a todos los interesados recordar y releer un fragmento de importancia crucial para la historia colombiana. El material literario y gráfico está conformado por tres artículos de fondo elaborados por especialistas en el tema, además de treinta y dos breves capítulos sobre los aspectos principales que tuvo la exposición, y, por último, la lista completa de la obra. Confiamos en que la consulta y lectura de este Boletín sea una invitación permanente a utilizar las colecciones del Museo para una comprensión más profunda de la historia de Colombia.

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 37 Núm. 53 (2000)

    Volumen: XXXVII

    Número: 53

    Año: 2000

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 36 Núm. 52 (1999)

    Volumen: XXXVI

    Número: 52

    Año: 1999

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 36 Núm. 50-51 (1999)

    El primer número del Boletín Cultural y Bibliográfico apareció el mismo mes en el cual fue abierta la Biblioteca Luis Ángel Arango, en febrero de 1958. Hasta 1979, durante 22 años, se publicó cada mes, y menos frecuente y más irregularmente entre 1980 y 1983. Llevaba 25 años y más de 200 números, en 1983, cuando fue suspendido temporalmente, y tras un proceso de rediseño, reapareció en 1984, con el número 1 del volumen 21. Se había convertido en una publicación muy elegante, ilustrada con profusión y con un amplio uso del color.

    Las colecciones gráficas de la Biblioteca han mostrado allí buena parte de su riqueza. Los cambios en el diseño subrayaban modificaciones del contenido. Antes había recogido una amplia producción histórica y de crítica literaria, cuyo interés parece aumentar con el paso del tiempo, pero sin mucha homogeneidad en el carácter y nivel de los artículos: aliado de ensayos académicos sólidos y eruditos aparecían notas breves, comentarios de ocasión, artículos periodísticos. Las notas bibliográficas estaban escritas por un grupo reducido de comentaristas, más bien generosos en el elogio y aún más desiguales que los artículos de fondo. La consulta de los ejemplares de esta primera época del Boletín cuenta con una ayuda fundamental: sus detallados índices: en 1968 se publicó el volumen correspondiente a 1958-1966, y en 1978 el correspondiente a 1967-1973.

    La nueva orientación separaba claramente los artículos, no más de cuatro por número y que debían tener al mismo tiempo solidez académica y una escritura atractiva, de las notas bibliográficas, que aumentaban en forma sustancial y se encargaban a un conjunto muy amplio de críticos y comentaristas, más dispuestos que sus antecesores a debatir y a señalar las debilidades en las obras sometidas a su análisis. Se hizo un evidente esfuerzo editorial por establecer un tipo de comentario de libros analítico, crítico, exigente e informativo que todos los reseñadores debían seguir en alguna medida. Las notas bibliográficas del Boletín lograron un nivel habitual que antes era excepcional, y esto era algo nuevo en el ambiente cultural del país.

    Hoy la colección del Boletín, que llega al número 50 del nuevo formato (pues aunque se mantuvo la referencia a volúmenes anuales, la numeración ha sido continua) publicados en 16 añas, reúne más de mil reseñas, un amplio número de artículos de fondo y notas diversas. Tener un índice adecuado de un material tan amplio era cada día más urgente. Aunque casi todos los textos están reportados en la base de datos de, la Biblioteca Luis Ángel Arango, allí se diluyen entre centenares de miles de títulos, y responden ante todo a la búsqueda del trabajo integral de un autor o del material completo sobre un tema. Un índice separado, como el que se presenta aquí, prestará obvios servicios a los investigadores, que podrán localizar rápidamente autores, libros reseñados, artículos publicados en el Boletín.

    Y al lado de los usos más sólidos y convencionales, es posible divertirse con ejercicios de lo que ahora llaman bibliometría, y averiguar cuál ha sido el reseñador más publicado o el autor más comentado, para sugerir las preguntas más obvias. Pero estoy seguro de que los lectores van a usar su imaginación, y encontrar en este índice no sólo lo que buscan, sino, y esto puede ser más útil, muchas cosas que nunca se les han ocurrido buscar.

    JORGE ORLANDO MELO

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 35 Núm. 49 (1998)

    Volumen: XXXV

    Número: 49

    Año: 1998

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 35 Núm. 48 (1998)

    Volumen: XXXV

    Número: 48

    Año: 1998

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 35 Núm. 47 (1998)

    Volumen: XXXV

    Número: 47

    Año: 1998

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 34 Núm. 46 (1997)

    Volumen: XXXIV

    Número: 46

    Año: 1997

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 34 Núm. 45 (1997)

    Volumen: XXXIV

    Número: 45

    Año: 1997

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 34 Núm. 44 (1997)

    Volumen: XXXIV

    Número: 44

    Año: 1997

  • Boletín Cultural y Bibliográfico
    Vol. 33 Núm. 43 (1996)

    Volumen: XXXIII

    Número: 43

    Año: 1996

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