La rica solvencia de una novela histórica

Luis Germán Sierra Jaramillo

Resumen


Libro reseñado:

La ruidosa marcha de los mudos. Juan Álvarez. Planeta, Bogotá, 2015, 214 pp.

 

En el prólogo de su libro Adiós a los próceres (Grijalbo, 2010), Pablo Montoya dice, entre otras cosas, que “la Independencia colombiana (...) no fue una época sabia y penetrada por la transparencia. La invadieron, al contrario, la torpeza, el delirio, el equívoco y una gama variopinta de valentías”. Y la novela de Juan Álvarez (Neiva, 1978), La ruidosa marcha de los mudos, corrobora plenamente el aserto de Montoya.

Se trata de una narración histórica en la cual Álvarez recrea plenamente la época de la Independencia en Colombia, y donde incluye, cómo no, el incidente que da pie al famoso grito. Pero es una novela, y por lo tanto el autor se toma sus propias libertades (aquí con más derecho, claro, porque es de la libertad de lo que se trata) y nos adentra en una trama en la que el hilo conductor es un mudo, José María Caballero Llanos, hombre humilde y figura clave, andando el tiempo, de las gestas de Independencia. En un inicio, cuando era este apenas un niño de ocho años, en 1773, acompañaba a su padre en labores propias de labriegos y comerciantes que tenían que vérselas con duras cargas en mulas y burras maltrechas, por caminos empinados, quebrados y pantanosos. Metido en estas faenas sufrió un grave percance por los caminos de Choachí (Cundinamarca) al ser botado con estrépito por una burra, lo cual le causó un daño rotundo en la mandíbula y, como consecuencia, una rotunda mudez, aunque por lo demás salió sano y salvo.


Palabras clave


Independencia de Colombia; Novelas colombianas; Historiografía

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