Sobre un redescubrimiento fascinante

Andrés Arias

Resumen


Libro reseñado:

Gustavo Sorzano: pionero del arte conceptual en Colombia. María Mercedes Herrera B. Idartes/La Silueta, Bogotá, 2013, 293 pp.

 

Este libro es una buena muestra de que la labor de la crítica no solo tiene una utilidad inmediata, sino que también tiene un efecto sobre la posteridad. Es decir, cuando un crítico pone los ojos sobre un autor y su obra (plástica, literaria o de cualquier índole), positiva o negativamente, no está arrastrando únicamente los ojos de sus contemporáneos (lectores, estudiantes, compradores, etc.), sino los de la historia del arte: está aportando al estado del canon, cuyos tiempos son otros. Cuando Marta Traba elogió a un grupo de artistas en los años cincuenta y sesenta, los impuso para siempre, y cuando decidió olvidar ciertos nombres, consiguió que la historia, aun muchos años después de que ella muriera, los terminara olvidando (y que solo ahora se empezara a despertar un interés verdadero por aquellos artistas).

Con Gustavo Sorzano (Bucaramanga, 1944) sucedió algo semejante. Los críticos que fueron contemporáneos de su trabajo, o le dieron durísimo o, en su inmensa mayoría (una de las únicas excepciones fue ese gran profesional que es Germán Rubiano), lo ignoraron por completo. De ahí que ahora casi nadie tenga la menor idea de quién carajos es Sorzano, el pionero de nuestro arte conceptual, el primero en entender que en el sonido habita una función plástica y participativa que va más allá de la música o que, al menos, puede ser paralela a esta.

Palabras clave


Criticismo en el arte; Historia del arte; Arte conceptual colombiano; Sonido; Artistas colombianos

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