Locombianos de Alfonso Castillo Gómez

Simón Samper

Resumen


En este retrato, Alfonso Castillo Gómez (1910-1982) se convierte en uno de “Los imprescindibles del humor bogotano” por cuenta de su larga trayectoria como comentarista de las costumbres e idiosincrasia propias de los cachacos. El autor del retrato, Simón Samper, afirma que las columnas y libro de Castillo Gómez, “Alka-notas” y La Locolombia de Leovigildo (1975), son puntos de referencia para entender la evolución de la cultura bogotana, pues el humor, con su forma jocosa y pensamiento transgresor, sirve como herramienta para revelar los patrones, ideas y prejuicios sobre los cuales se funda la identidad cultural del pueblo, sin que ello involucre controversias y desaires directos.

Respecto a los asuntos que protagonizan las columnas de Castillo Gómez, destacan los tipos humanos y elementos propios de la mentalidad criolla, tales como la “rasca” o “peda” que denotan el creciente alcoholismo y hedonismo de los ciudadanos; las anécdotas sobre el transporte público y los viajes a tierra caliente, con los que se critican las malas prácticas de los conductores y transeúntes, y personajes como el típico cachaco –“Leovigildo”– cuyos comportamientos exponen elementos problemáticos de la personalidad bogotana: la ambición desmedida, el arribismo y la tendencia a la corrupción.  

Gracias a este retrato, Castillo Gómez se presenta como un columnista que, lejos de ser chovinista, refiere a los tipos sociales con una intención crítica e irónica, con el propósito de revelar las verdaderas facetas y motivaciones de la mentalidad cachaca.

Palabras clave


Sátira; Ironía; Periodismo; Crítica social; Humorismo; Identidad cultural

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